Desde la emblemática Plaza de San Pedro, en la Ciudad del Vaticano, el Papa León XIV hizo un llamado especial a los fieles para vivir la Cuaresma con mayor profundidad espiritual.
Durante el rezo del ángelus, el Pontífice exhortó a “apagar un poco” la televisión y los teléfonos móviles, y dedicar más tiempo al silencio, la oración y, sobre todo, a quienes más lo necesitan.
En este tiempo que precede a la Semana Santa, León XIV recordó que los actos de penitencia no empobrecen al ser humano, sino que lo enriquecen, purifican y fortalecen en su camino de fe.
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Invitó a los católicos a escucharse más en familia, en el trabajo y en las comunidades, promoviendo el diálogo y la cercanía en un mundo marcado por el ruido y la distracción constante.
Asimismo, animó a dedicar tiempo a los ancianos, los pobres, los enfermos y las personas solas, resaltando que pequeños gestos de atención pueden transformar vidas.
También pidió renunciar a lo superfluo y compartir con quienes carecen de lo necesario, recordando que la solidaridad es una expresión concreta del amor cristiano.
El Santo Padre iniciará además una semana de ejercicios espirituales junto a la Curia Romana en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico, una tradición establecida por Papa Pío XI en 1929.
Su mensaje resuena con claridad: menos pantallas, más humanidad.