Los tiburones de gran tamaño resultan vitales para la salud de nuestros océanos por sus hábitos alimentarios, pero están en peligro de extinción debido a la sobrepesca.
También a el cambio climático y la pérdida de hábitat, ya que grandes escualos como el tiburón tigre o el gran tiburón blanco ayudan a mantener el equilibrio del ecosistema marino.
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Pero sus diversas contribuciones a la salud de los océanos están amenazadas, además de la sobrepesca, por “la extracción de energía, las actividades navieras”, según un estudio.
“Cuando miramos alrededor del mundo, vemos que los tiburones pueden desempeñar muchas funciones diferentes en los ecosistemas, y algunas de ellas son extremadamente importantes”, dijo Mike Heithaus, coautor del estudio y decano ejecutivo de la Facultad de Artes, Ciencias y Educación de FIU.
El científico ha documentado los papeles de diferentes especies y cuáles evitan que las presas coman demasiado o que su población crezca demasiado.
“Cuando los tiburones ahuyentan a estas presas, logran que los pastos, así como otras vegetaciones marinas, crezcan y se recuperen antes de que regresen los herbívoros”, indica.
El problema es que la abundancia de tiburones de las especies oceánicas se ha desplomado un 71 % en los últimos 50 años, por lo que las poblaciones de las cinco especies principales de tiburones de arrecife han disminuido un 63 %.