Cuando se habla de antiguos juegos de pelota en Honduras, la atención suele centrarse en Copán. Sin embargo, pocos conocen que Cerro Palenque, en el departamento de Cortés, también alberga una impresionante cancha ceremonial que revela la grandeza de una de las ciudades prehispánicas más importantes del Valle de Sula.
Ubicado en el municipio de Pimienta, a unos 40 minutos de San Pedro Sula, este sitio arqueológico alcanzó su máximo esplendor entre los años 850 y 1100 d. C., convirtiéndose en el asentamiento más grande de la región durante el período Clásico Terminal.
Su cancha de juego de pelota, de aproximadamente 40 metros de largo por 10 de ancho, formaba parte de un enorme complejo ceremonial integrado por plazas monumentales, calzadas y cientos de estructuras que reflejan el poder político, comercial y religioso que ejerció Cerro Palenque.
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Los arqueólogos han identificado más de 500 estructuras prehispánicas, incluyendo una plaza principal de 300 metros de longitud. Además, el lugar es recordado como el antiguo emporio cacaotero del cacique Cicumba y un importante centro de intercambio comercial en la cuenca baja del río Ulúa.
Actualmente, el Instituto Hondureño de Antropología e Historia (IHAH) protege 109 hectáreas del parque arqueológico, donde los visitantes pueden recorrer senderos ecológicos, admirar la biodiversidad y disfrutar de espectaculares vistas del Valle de Sula.
Cerro Palenque demuestra que la riqueza histórica de Honduras va mucho más allá de Copán y conserva un legado ancestral que sigue sorprendiendo a quienes buscan descubrir los tesoros ocultos del país.