El cultivo de fresa se ha convertido en una fuente de empleo e ingresos para decenas de familias en Honduras, especialmente en zonas productoras de Intibucá, La Paz y Francisco Morazán, donde la demanda de esta fruta continúa creciendo.
Según datos de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Honduras produce entre 1 y 1.5 millones de libras de fresa al año, gracias al trabajo de entre 70 y 150 productores distribuidos en municipios como Yamaranguila, Marcala, El Piligüin y La Tigra.

Las variedades San Andrés, Sabana y Sabrina son las más cultivadas por su productividad y calidad, abasteciendo supermercados, mercados locales, reposterías y otros comercios del país.
El aumento en el consumo también ha fortalecido la economía de las familias productoras; en tal sentido, la libra de fresa se comercializa entre 60 y 80 lempiras, dependiendo de su tamaño y presentación.
El viceministro de Agricultura, Ricardo Peña, informó que el Gobierno trabaja en la modernización y legalización de la Cadena Agroalimentaria de Fresa mediante el Plan Estratégico 2026-2029.
“Nuestra hoja de ruta apunta a la realización de un censo de productores para contar con información actualizada que permita fortalecer la toma de decisiones y la atención al sector; ya se cuenta con el Acuerdo Marco que está por aprobarse”, expresó Peña.
Además, productores reciben apoyo técnico y capacitación por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), Acción Contra el Hambre y otras organizaciones que impulsan mejoras en la producción, acceso a mercados y fortalecimiento agrícola.
Por su parte, productores y técnicos del sector continúan trabajando en el fortalecimiento de sus asociaciones para ampliar las oportunidades de desarrollo y crecimiento del rubro fresero en Honduras.