
Más de 1,400 internos del Centro Penitenciario Nacional de Támara recibieron certificados tras completar el programa “Educación para la Paz”, una iniciativa que refuerza la transformación personal y promueve la paz social mediante valores, convivencia y resolución pacífica de conflictos.
En coordinación con la Fundación Liquidambar, se entregó los certificados a los participantes, destacando el esfuerzo y compromiso de los privados de libertad en aprovechar la formación como herramienta de crecimiento y cambio personal.


En tal sentido, los internos recibieron capacitaciones enfocadas en la tolerancia, el respeto, el autocontrol y la responsabilidad, pilares fundamentales para una convivencia digna y una reinserción social efectiva.
Según el Subdirector del establecimiento, Teniente Coronel Luis Fernando Martínez Díaz, “la paz requiere educación, trabajo, disciplina y esperanza”, elementos esenciales para preparar a los internos para su reincorporación responsable en la sociedad.


Este logro se enmarca en el seguimiento del convenio entre el INP y la Fundación Liquidambar, que busca ampliar las oportunidades educativas dentro de los centros penitenciarios.
Previo al evento, la Fundación donó un piano a la Orquesta Libertad, que interpretó melodías especiales durante la ceremonia, incluidas la canción de la Fundación y temas educativos sobre valores cívicos y convivencia.

Programas como “Educación para la Paz” demuestran que la formación y el acompañamiento adecuados pueden transformar vidas, fortaleciendo la reinserción social y la paz en la comunidad.