
En una habitación de Danlí, una niña de diez años estira un retazo de tela sobre la mesa y dibuja patrones para vestir a sus muñecas.
“Siempre me gustó la costura, recuerdo aquella niña y su primer contacto con la costura, primero jugando con muñecas, luego confeccionaría blusitas para mi”, narra Carlota Molina de Lovo.


Hoy Carlota Molina de Lovo dirige su propia casa de moda y diseñó el traje de palillona que Alejandra Fuentes lució en Miss Universo 2025, transformando su talento en identidad cultural y presencia internacional.
De la arquitectura a la moda: un sueño que no cambió
Confiesa que durante su incursión en la carretera de arquitectura en la Universidad Autónoma de Honduras, cada plano técnico la llevaba de vuelta a los patrones y texturas que amaba desde niña.
Decidió continuar su formación universitaria en diseño de modas en Guatemala, transformando una pasión en una carrera profesional.
“La arquitectura me enseñó disciplina, pero la moda, me dio fuerza, fe y amor a Honduras”, afirma.
Del taller de Danlí al escenario global
Su taller en Danlí funciona como un laboratorio creativo: mesas llenas de telas, bocetos en las paredes y miles de puntadas que cuentan su camino en el diseño de modas en Honduras.



En ese espacio íntimo, Carlota convierte ideas en piezas tangibles, pero uno de sus mayores retos llegó con el traje de palillona que confeccionó para Alejandra Fuentes, representante de Honduras en Miss Universo 2025.
“El reto era transmitir la riqueza cultural del país en 20 segundos frente a millones de espectadores”, explica.
La pieza se inspiró en la escalinata de los Jeroglíficos de Copán: cada pliegue del corsé reproduce una grada; la franja repujada en lámina metálica dorada simula los glifos mayas, y las piedras incrustadas reflejan la opulencia de la civilización.

El proyecto fue un trabajo colaborativo: Carla Castillo de Vigil repujó las piezas metálicas, mientras Melida Lovo, hija de Carlota, diseñadora, graduada en Savannah College of Arts and Design, ajustó estructuras y resolvió detalles técnicos.
“Cada elemento debía moverse con Alejandra, lucir en el escenario y comunicar nuestra identidad”, comenta Carlota.
La capa, el gorro y el bastón fueron pensados para ser funcionales y estéticos.



Así, el traje combinó tradición, identidad cultural y visibilidad internacional, convirtiéndose en un homenaje a la palillona y a la riqueza histórica del país.
La mujer que conquistó Miss Universo
Hoy, Carlota Molina promueve talentos emergentes y trabaja con su hija para abrir nuevos mercados.
Lo que comenzó como un juego entre retazos y muñecas se transformó en una carrera profesional que combina creatividad, disciplina y visión empresarial.
Carlota Molina de Lovo demuestra que la pasión temprana puede convertirse en legado cultural, negocio exitoso y una voz que lleva la identidad hondureña a escenarios globales.