De cultivar maíz a liderar su comunidad: Hildegranda, ejemplo del cambio que iDE impulsa en Honduras

Durante quince años, iDE Honduras ha transformado la vida de familias agricultoras y emprendedoras en territorios rurales del país mediante programas que fortalecen la seguridad alimentaria, la resiliencia climática y la gobernanza local.

Entre esas historias destaca la de Hildegranda Hernández, una mujer lenca del municipio de Guajiquiro, La Paz, cuya visión cambió gracias a la formación integral que recibió a través del programa Mujeres en Acción, impulsado por iDE.

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De la tierra al emprendimiento

Hildegranda creció trabajando la tierra junto a su familia. Durante años cultivó maíz y frijol para el consumo de su hogar. Las capacitaciones de iDE le enseñaron a mirar más allá del surco.

Aprendió sobre producción sostenible, manejo de suelos, nutrición familiar y comercialización de alimentos, y poco a poco convirtió su parcela en un modelo de emprendimiento rural.

Hoy forma parte de un grupo de 149 agricultores y agricultoras que producen, transforman y venden sus cosechas en ferias locales, con solidaridad, creatividad y sentido de pertenencia.

“Cuando llegamos a las comunidades, no solo compartimos conocimientos técnicos, sino también herramientas para que las personas crean en su propio potencial”, afirmó Sobeida Lisseth Lara, directora nacional de iDE Honduras.

Formar líderes con valores y visión

iDE Honduras basa su trabajo en el fortalecimiento del sentido de pertenencia, la empatía, la humildad y el respeto como pilares del desarrollo humano.

Bajo este enfoque, la organización promueve la formación de emprendedores rurales capaces de transformar su entorno con equilibrio, creatividad y enfoque al mercado, impulsando competencias que les permiten innovar sin perder la conexión con su comunidad.

Desde su sede en Denver, Colorado, y con presencia en 14 países, International Development Enterprises (iDE) concentra sus esfuerzos en el Corredor Seco hondureño, con proyectos en Yoro, El Paraíso, Valle, Francisco Morazán, Comayagua, La Paz, Intibucá, Lempira y Copán. Su labor integra áreas clave como seguridad alimentaria, desarrollo de negocios, tecnologías agrícolas y acceso a agua y saneamiento (WASH).

“Las personas rurales son gestoras de su propio desarrollo; solo necesitan guía para adoptar hábitos que mejoren su vida y su entorno”, subrayó Lara.

Sostenibilidad que transforma comunidades

Los resultados del trabajo de iDE Honduras se reflejan en mujeres como Hildegranda, que pasaron de la subsistencia al liderazgo productivo. A través de alianzas con la Cooperación Suiza, FIDA, USDA, universidades, iglesias y organizaciones filantrópicas, la institución impulsa proyectos que garantizan nutrición, ingresos sostenibles y una relación armónica con el medio ambiente.

Para Sobeida Lara, el compromiso de iDE va más allá del desarrollo económico: busca sembrar esperanza y dignidad.

“Queremos llegar a más comunidades y generar cambios que sean sostenibles en el tiempo, que las familias puedan desarrollarse económicamente y vivir con dignidad”, concluyó la directora nacional de iDE Honduras.

Quince años después, iDE Honduras reafirma que el verdadero cambio comienza en la tierra y crece en las personas. Su legado vive en cada mujer y hombre que decidió convertir el esfuerzo diario en una historia de progreso y pertenencia.

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