Del 11 al 14 de septiembre, la Cinemateca Capitolio de Porto Alegre fue escenario de un acontecimiento histórico para la cultura centroamericana: la primera Muestra de Cine Hondureño en Brasil.
Durante cuatro días, el público brasileño disfrutó de producciones que reflejan la identidad, las luchas sociales y la riqueza artística de Honduras, consolidando un paso firme hacia la internacionalización de nuestro cine.
La programación incluyó las películas Y hoy somos recordados, Cuatro pasos al norte, No hay tierra sin dueño y Berta soy yo, obras que han marcado la filmografía reciente del país por su fuerza narrativa y su capacidad de visibilizar historias locales con impacto universal.
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La diversidad temática de las cintas ofreció una mirada integral de la realidad hondureña, desde memorias históricas hasta retratos sociales contemporáneos.
El proyecto fue dirigido por Reynerio Espinoza y producido por Raquel Melgar, con el respaldo del Instituto Hondureño de Cinematografía (IHcine).


Su realización no solo representa un logro artístico, sino también diplomático y cultural, al fortalecer los vínculos de cooperación con Brasil mediante el intercambio de expresiones artísticas y la proyección de nuevos talentos hondureños en el extranjero.
Para los organizadores, este evento marca el inicio de una etapa en la que el cine nacional busca consolidar espacios de difusión fuera de las fronteras. “Nuestro cine tiene mucho que decir y el mundo está listo para escucharlo”, señalaron en el marco de la inauguración.


La Muestra de Cine Hondureño en Porto Alegre se convierte así en un referente que abre puertas a futuras colaboraciones internacionales.
Además, posiciona a Honduras dentro del circuito latinoamericano de cine independiente, demostrando que las historias contadas desde nuestras raíces pueden emocionar, inspirar y trascender más allá de nuestras fronteras.