En el sur de Honduras, el marañón (Anacardium occidentale), se ha convertido en un producto clave para la economía local y la seguridad alimentaria de cientos de familias.
Originario del noreste de Brasil, este fruto tropical se adaptó perfectamente a los climas cálidos de departamentos como Choluteca y Valle, donde su cultivo y procesamiento generan empleo, ingresos y oportunidades de emprendimiento.
En El Triunfo, Namasigüe, El Corpus, Choluteca, Consepción de María, Langue, San Lorenzo y Amapala en los departamentos de Valle y Choluteca, muchas familias encuentran en el comercio de la semilla de marañón una fuente de sustento.
A partir de un proceso artesanal de recolección, secado y tostado, las semillas son vendidas en mercados locales y exportadas hacia otros países de la región y Estados Unidos.



La nuez de marañón es rica en proteínas, antioxidantes, calcio y grasas saludables, lo que ha incrementado su demanda tanto a nivel nacional como internacional.
Gracias a este fruto, más de mil productores en la zona sur, han encontrado nuevas oportunidades para diversificar su economía y mejorar su calidad de vida.
Su aprovechamiento integral ha convertido a este fruto en un aliado estratégico para las comunidades del sur, posicionando a Honduras como un país con potencial en la producción y exportación de nuez de marañon.