La sopa de capirotadas es mucho más que un plato; es un testimonio vivo de la tradición culinaria hondureña.
Sus raíces se remontan a las comunidades indígenas, donde el maíz, ingrediente sagrado, se combinaba con queso fresco o cuajada, creando un balance perfecto con hierbas aromáticas y hortalizas frescas.
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En Honduras, la sopa de capirotadas es popular durante la Semana Santa, debido a que se prepara sin carne, respetando las tradiciones de ayuno y reflexión.
Sin embargo, en comedores populares y hogares este caldo se puede disfrutar cualquier día de la semana.
Aquí te dejamos la receta para que disfrutes esta rica sopa.
Ingredientes:
Para las capirotadas
2 tazas de harina de maíz
1 taza de queso o cuajada
2 huevos
1/4 taza de mantequilla (opcional)
1 cucharadita de polvo de hornear
Sal al gusto
Aceite vegetal para freír
Para el caldo
2 papas medianas, peladas y cortadas en cubos
1 zanahoria, pelada y en rodajas finas
1 pataste pelado y en cuadros pequeños
1 ramita de culantro de pata
1 ramita de culantro de castilla
2 dientes de ajo finamente picados
1 cebolla pequeña, picada
1 chile dulce, picado
2 tomates, picados
2 cucharadas de aceite vegetal
Sal y pimienta al gusto
5 tazas de agua
Preparación:
Preparar las capirotadas:
Mezcla todos los ingredientes de las capirotadas, agregando agua poco a poco hasta formar una masa suave. Forma pequeñas bolitas y fríelas en aceite vegetal hasta que estén doradas. Ajusta la sal al gusto.
Preparar el sofrito:
En una olla grande, calienta el aceite y sofríe el ajo, la cebolla, el chile dulce y los tomates hasta que estén tiernos y fragantes.
Cocinar el caldo:
Agrega al sofrito las papas, la zanahoria, el pataste y la ramita de culantro de pata. Vierte las 5 tazas de agua y cocina a fuego medio durante 20 minutos, hasta que las verduras estén tiernas. Añade el culantro de Castilla picado. Rectifica sal y pimienta.
Integrar las capirotadas:
Incorpora las bolitas de masa al caldo, tapa la olla y apaga el fuego. Deja reposar unos minutos para que absorban todos los sabores.


Servir:
Sirve caliente, acompañando con queso fresco y tortillas recién hechas.
¡Buen provecho catrachos!