Impulsan ordenamiento de 25 microcuencas para garantizar agua y producción agrícola

Honduras.- Unas 25 microcuencas estratégicas ubicadas en la zona occidental de Honduras están siendo intervenidas a través de planes de ordenamiento integrado, como parte del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad (ProOccidente).

Estas microcuencas, que abastecen de agua tanto para consumo humano como para uso agrícola, abarcan más de 25,000 hectáreas distribuidas en los departamentos de Santa Bárbara, Copán, Ocotepeque, Lempira, Intibucá y La Paz.

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La iniciativa, liderada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), busca asegurar la sostenibilidad de los recursos hídricos, promover la agricultura sostenible y fortalecer la resiliencia de las comunidades rurales ante el cambio climático.

“Para elaborar los planes de manejo de microcuencas seguimos los lineamientos del Instituto de Conservación Forestal (ICF), y trabajamos directamente con las comunidades, con quienes firmamos convenios de cooperación”, explicó Harolth Alberto, especialista en Microcuencas del proyecto.

Los planes integran componentes ambientales, agrícolas y sociales. Se desarrollan diagnósticos participativos con los grupos productivos locales, lo que permite generar espacios de reflexión y establecer acuerdos voluntarios para mejorar las condiciones de sus parcelas y conservar las fuentes de agua.

“El objetivo central es mejorar la calidad del agua que producen estas microcuencas para el consumo humano y la producción agrícola. Para ello realizamos perfiles de inversión orientados a su conservación”, agregó Alberto.

Un esfuerzo interinstitucional por el bienestar rural

El proyecto SAG-ProOccidente es una iniciativa integral del Gobierno de la Presidenta Xiomara Castro, cofinanciado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Gobierno de España, a través del Fondo para la Promoción del Desarrollo (FONPRODE).

La ejecución en campo está a cargo de la firma subimplementadora ACDI/VOCA.

Además, cuenta con un componente especial de apoyo a mujeres emprendedoras rurales, gracias a una cooperación no reembolsable de la Iniciativa de Financiamiento para Mujeres Emprendedoras (We-Fi), canalizada por el BID.

El proyecto tiene como propósito mejorar la seguridad alimentaria, incrementar los ingresos de los productores e impulsar el uso de tecnologías sostenibles, asistencia técnica y acceso a financiamiento. En total, se estima que beneficiará a más de 30,000 hogares rurales en el occidente del país.

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