Honduras.- A solo 20 días de las elecciones primarias en Honduras, programadas para el 9 de marzo de 2025, el panorama político se muestra cargado de incertidumbre y desafíos para los principales partidos.
Este proceso electoral definirá las candidaturas oficiales de cara a las elecciones generales de noviembre y servirá como un termómetro del apoyo ciudadano a las fuerzas políticas en contienda.
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Las encuestas más recientes reflejan un escenario dividido, con el partido en el poder, Libertad y Refundación (Libre), obteniendo entre un 16% y 17% de respaldo, mientras que los principales partidos de oposición, el Partido Nacional y el Partido Liberal, rondan entre el 12% y el 14%.
Estos números evidencian un electorado aún indeciso y reflejan el desencanto ciudadano con la clase política tradicional.
En estas elecciones primarias, 14 movimientos internos de los tres partidos principales se enfrentarán en busca de la nominación presidencial.
En Libre, la ministra de Defensa Rixi Moncada aparece como la precandidata más fuerte, figuras como Rasel Tomé, Nelson Ávila y Dionisio Castellón también buscan la candidatura.
En el Partido Nacional, Nasry Asfura lidera una de las corrientes más influyentes, pero enfrenta competencia de Ana García Carías, Jorge Zelaya, Mario Facussé y otros aspirantes.
En el Partido Liberal, la contienda ha cobrado fuerza con la incorporación de Salvador Nasralla y Jorge Cálix, quienes se suman a Maribel Espinoza y Luis Zelaya en la búsqueda de la nominación.
Uno de los puntos más debatidos en estas elecciones es el uso de programas sociales como herramienta política.
Mientras el oficialismo ha intensificado la entrega de beneficios a sectores vulnerables, la oposición denuncia que estos programas se están utilizando para influir en el voto.
Este factor será determinante en el comportamiento electoral, ya que gran parte de la población depende de estas ayudas en medio de una difícil situación económica.
Con un electorado fragmentado y un clima político tenso, estas elecciones primarias no solo definirán a los candidatos presidenciales, sino que también darán señales sobre el rumbo que tomará el país en los próximos años.
La baja confianza en las instituciones, el impacto de la corrupción y la falta de propuestas concretas podrían jugar un papel crucial en el nivel de participación ciudadana.
A 20 días de la jornada electoral, el panorama sigue abierto, y los hondureños tienen en sus manos la posibilidad de marcar el futuro del país con su voto.
El reto será garantizar un proceso transparente, sin irregularidades y con una participación activa de la ciudadanía.