Desde 1962, cuando el cineasta hondureño Sami Kafaty realizó Mi amigo Ángel, primera producción cinematográfica nacional, el cine en Honduras ha funcionado como un medio para documentar distintas realidades sociales, culturales y territoriales del país.
Con el paso de las décadas, realizadores hondureños han desarrollado producciones audiovisuales mediante distintos formatos narrativos, tecnologías digitales y modelos independientes de producción, en un contexto de crecimiento gradual del sector.

En fecha reciente, la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH), encabezada por el ministro Yasser Handal, participó en el 6to Foro Iberoamericano de Viceministros y Altas Autoridades de Cultura, en Río de Janeiro, Brasil, un espacio centrado en políticas públicas vinculadas a cultura, economía creativa e industria audiovisual.
La participación de Honduras, se enfocó en el análisis de modelos internacionales de incentivo a la producción cinematográfica y mecanismos de atracción de inversión para el sector audiovisual.


Como parte de la agenda técnica, Honduras conoció el funcionamiento de RioFilme y la Rio Film Commission, entidades responsables de la promoción y facilitación de rodajes audiovisuales en Río de Janeiro mediante esquemas de incentivos económicos para producciones nacionales e internacionales.
El modelo implementado en esa ciudad opera bajo un sistema de “cash rebate”, que permite devoluciones de hasta un 35 % de la inversión realizada en producciones cinematográficas y televisivas, condicionado a la contratación de servicios locales, generación de empleo y uso de locaciones dentro del territorio.
En ese marco, el ministro Yasser Handal, sostuvo una reunión con la viceministra de Cultura de Panamá y cineasta Arianne Benedetti, en la que se abordaron los alcances de la Ley de Cine panameña como marco de referencia regional para el desarrollo de la industria audiovisual.
Según los datos expuestos durante el encuentro, Panamá registra una producción aproximada de diez películas anuales y en 2025 superó los 24 millones de dólares en producciones internacionales filmadas en su territorio.

De acuerdo a la SECAPPH, se hará una revisión, análisis y consultas sobre la experiencias regional, a fin de fortalecer el sector cinematográfico e incentivar la inversión vinculada a la producción audiovisual.
Actualmente, la economía creativa emplea a millones de personas en la región y representa entre el 1,7 % y el 3,2 % del empleo total, lo que evidencia su papel estructural en nuestros países.