La lectura dejó de ser una actividad silenciosa para convertirse en una experiencia en movimiento.
Así lo vivieron 187 niños, niñas y jóvenes que participaron en el proyecto “Un viaje entre páginas”, donde los cuentos se transformaron en juegos, cuerpos en acción e historias compartidas.

Las actividades se desarrollaron en la Escuela Manos Felices, el Centro de Educación Básica Felipe de Borbón y Andrea, y el Centro de Capacitación Especial (CECAES), donde la lectura se desarrolló no como un ejercicio tradicional, sino como una invitación a imaginar, jugar y construir relatos en colectivo.
Historias como “El jardín de los cuentos perdidos”, “La fiesta del agua” y “Andrea y la señora de alas rojas” guiaron las sesiones, pero no desde la palabra fija, sino desde el movimiento, las imágenes y las dinámicas grupales.




En esta experiencia sensorial, fueron los propios participantes quienes reconstruyeron los relatos a medida que avanzaban las actividades, acompañados por especialistas en Lengua de Señas Hondureñas (LESHO) de la Colectiva Comunica Punto y Coma, organización implementadora del proyecto.
Uno de los aspectos más significativos fue la participación de niñas y niños sordos, quienes vivieron los cuentos a través de la Lengua de Señas Hondureñas que integra lo visual y lo corporal como lenguajes principales.


En cada jornada, los participantes dejaron de ser espectadores para convertirse en parte de los relatos: se movieron, interpretaron, imaginaron y dieron forma a escenas que cambiaban con cada interacción.
El proyecto fue desarrollado con el acompañamiento del Centro Cultural de España (CCET), en una propuesta que apuesta por la lectura como experiencia artística, educativa e inclusiva.