
La recuperación de los humedales en la zona norte de Honduras avanza con una nueva siembra de 7,000 propágulos de mangle rojo (Rhizophora mangle), una acción que impacta directamente la estabilidad de los ecosistemas costeros y la protección natural frente a la erosión del mar.
El proceso inició en la Laguna de Alvarado, donde personal del Departamento Municipal Ambiental de Puerto Cortés recolectó el material vegetal que más tarde fue trasladado al vivero de mangle “Mélida Urbina”, instalado en el CEB 11 de Junio.

Las semilla entrarán a una fase de cuidado controlado para luego retornar las plantulas a los sistemas costeros que requieren mayor atención.
En paralelo, el plan ambiental contempla la futura siembra en áreas como la Canal de Chamber, Quilimaco, Chifia y Travesía, puntos considerados estratégicos por su vulnerabilidad ante la pérdida de cobertura vegetal.


El mangle rojo cumple un papel clave en la protección de costas, ya que reduce el impacto de las mareas, mejora la calidad del agua y sirve de refugio para diversas especies.
En la región, estos ecosistemas han sufrido presión por factores ambientales y actividad humana.
Las labores continúan en los viveros municipales como parte de un proceso de restauración que se mantiene activo en el litoral atlántico hondureño.