
Un acuerdo entre vendedores ambulantes y autoridades locales permitirá a los pequeños comerciantes ofrecer sus productos en el centro histórico de Tegucigalpa bajo normas que buscan mantener el orden y mejorar la experiencia de los visitantes.
La medida beneficia tanto a las familias que recorren la zona como a los propios vendedores, que podrán continuar con su actividad de manera regulada.
El acuerdo fue alcanzado entre Juan Diego Zelaya, alcalde de Tegucigalpa, representantes de la Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC) y 225 vendedores afiliados a la Asociación Nacional de Trabajadores Independientes de Honduras (Anatrainh).

Durante las reuniones, también participó Mario Velásquez, fiscal de Anatrainh, y se definieron criterios de ubicación, identificación y operación de los puestos, así como capacitaciones en turismo y protocolos de limpieza.
Además, se implementará un carnet con código QR para los comerciantes, con el fin de garantizar la transparencia y evitar falsificaciones.
Los vendedores podrán instalar sus puestos en puntos específicos del paseo Liquidámbar, Parque Central y sus alrededores, procurando no afectar la movilidad peatonal ni el acceso a comercios.
La municipalidad reforzará la seguridad, la iluminación y la presencia de la Policía Municipal, convirtiendo la zona en una ruta turística y gastronómica más organizada.

Con este acuerdo, el centro histórico de Tegucigalpa busca consolidarse como un espacio más seguro, ordenado y atractivo para turistas y vecinos, sin afectar la actividad económica de quienes dependen de la venta ambulante.