El impulso al emprendimiento femenino en el área rural avanza con pasos firmes en Honduras. Las acciones que impulsa la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través del Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad SAG-ProOccidente, reciben respaldo técnico de un estudio reciente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que analiza la situación de las MIPyMEs rurales lideradas por mujeres en el país.
El informe destaca que, aunque estas empresarias enfrentan desafíos estructurales como la informalidad, el acceso limitado al crédito y la falta de capacitación especializada, también poseen una notable capacidad de liderazgo, innovación y adaptación. Su trabajo no solo fortalece sus hogares, sino que dinamiza las economías locales y genera empleo en sus comunidades.
A partir de estos hallazgos, el Proyecto Integral de Desarrollo Rural y Productividad ProOccidente ha fortalecido su modelo de intervención con un enfoque integral.
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Este incluye diagnóstico empresarial, asistencia técnica personalizada, elaboración de planes de inversión y promoción de Tecnologías Climáticamente Inteligentes (TCI), adaptadas a las condiciones del territorio.
El acompañamiento va más allá de la producción: incorpora acceso a mercados, orientación financiera y fortalecimiento administrativo. Esto permite a las emprendedoras mejorar su gestión, aumentar la productividad y agregar valor a sus productos.
Mediante metodologías prácticas de “aprender haciendo” y equipos técnicos territoriales, se impulsa la adopción de mejoras en procesos productivos y uso eficiente de recursos naturales.
Así, se construye un ecosistema empresarial más inclusivo, resiliente y sostenible, donde las mujeres rurales son protagonistas del desarrollo económico nacional.