
La pizza es mucho más que un alimento; es un símbolo cultural que une generaciones, tradiciones y sabores alrededor del mundo.
Cada pedazo cuenta una historia, desde los hornos de Nápoles hasta las mesas centroamericanas, y hoy, en el Día Internacional de la Pizza, celebramos esta tradición culinaria que ha conquistado corazones y paladares en todos los continentes.
De la mano de la sección Mesa Catracha de Revista Hibueras y La Sirena, te invitamos a preparar una receta que combina la frescura del mar con los sabores mediterráneos: la Pizza Mediterránea de Atún.
Esta propuesta cultural no solo resalta ingredientes de calidad, sino que refleja cómo la gastronomía puede ser un puente entre tradiciones y creatividad culinaria.


Ingredientes
Para la masa:
220 g de agua al tiempo
1 cucharadita de azúcar
20 g de levadura prensada fresca
400 g de harina de trigo
40 g de aceite de oliva extra virgen
1 cucharadita de sal
Para el topping:
2 latas de Atún en agua La Sirena
100 g de queso mozzarella
100 g de queso feta
200 g de tomate troceado en conserva
100 g de tomate cherry
1 cebolla pequeña morada
1 lata de aceitunas negras
1 cucharadita de sal
1 diente de ajo
4 hojas de albahaca
Pimienta molida al gusto
Preparación
En un bowl, mezclar el agua, azúcar y levadura y reservar.
Agregar la harina, aceite y sal, amasar por 2 minutos y formar una bola.
Colocar la masa en un bowl engrasado y cubrir con papel film. Dejar reposar una hora hasta que duplique su tamaño.
Precalentar el horno a 220°C.
Estirar la masa sobre una superficie enharinada hasta formar una base de 1 cm de grosor.
Preparar los toppings: mezclar el Atún La Sirena (escurrido) con queso mozzarella, sal y pimienta, y reservar.
Triturar el tomate y colocarlo sobre la masa. Añadir la mezcla de atún, queso feta, tomates cherry, cebolla en juliana, aceitunas y hojas de albahaca.
Hornear por 10 minutos y, si es necesario, 2 minutos adicionales hasta que los bordes estén ligeramente tostados.
Con La Sirena celebramos no solo el sabor y la tradición de la pizza, sino también su valor como expresión cultural que conecta familias y comunidades.