La Selección Sub-17 de Honduras quedó a un solo partido de cumplir el gran objetivo: clasificar al Mundial de Qatar 2026. Bajo la dirección de Merling Paz, la Bicolor juvenil demostró carácter y fortaleza mental al imponerse 4-2 ante Guyana en un partido exigente, intenso y cargado de emociones.
El encuentro no fue sencillo. Honduras sufrió en varios pasajes, pero supo levantarse en los momentos clave gracias a un notable volumen de juego ofensivo.
Así lo reconoció el propio Merling Paz, quien destacó el esfuerzo de sus dirigidos y recordó que se trata de futbolistas en plena etapa de formación.
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“Son chicos de 16 años, es su primer partido en un entorno con aficionados y eso también pesa”, expresó el estratega, subrayando la importancia del aspecto psicológico.
Paz fue claro al señalar que el triunfo llegó tras sobreponerse a un duelo que se tornó complicado, no solo en lo futbolístico, sino en lo mental. La capacidad de reacción, la calma en los momentos decisivos y la confianza en el trabajo colectivo marcaron la diferencia para sellar un resultado positivo.
Con los pies sobre la tierra, el técnico reiteró que Honduras no parte como favorita y que el camino debe recorrerse partido a partido. La consigna es disfrutar la victoria, aprender de los errores y enfocarse de inmediato en el siguiente reto.
Ese desafío será ante Bermuda, un encuentro que promete intensidad y entrega total. Los jóvenes catrachos saldrán con la ilusión intacta y la responsabilidad de representar al país, sabiendo que un triunfo los llevará directamente al Mundial.
A un paso del sueño, Honduras Sub-17 busca regalarle una nueva alegría a su afición y escribir otra página de esperanza en el fútbol nacional.