Teresa Campos de Pastor (1945–2023) fue mucho más que una antropóloga e historiadora mexicana: fue una hondureña por elección, de corazón pleno y vocación profunda.
Radicada en Honduras durante más de cuatro décadas, entregó su vida a la preservación del patrimonio cultural, dejando una huella imborrable en la historia de San Pedro Sula y del país entero.
Fundadora y directora del Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula, Teresa convirtió ese espacio en un referente cultural de primer nivel.
Bajo su liderazgo, el museo se consolidó como un lugar vivo, donde la museografía, la restauración arquitectónica y la catalogación de piezas dialogaban con la identidad del pueblo hondureño.
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Su formación en antropología y bellas artes, adquirida en México, se reflejaba en cada decisión y en su profundo respeto por las culturas indígenas y las expresiones artísticas.
Teresa era también conversación, escucha y carisma. Intelectualmente generosa, invitaba siempre a aprender más: del museo, de Honduras y de su propia historia, que la vinculaba incluso con la herencia de Iturbide.
Vestía huipiles y blusones tejidos a mano, verdaderas obras de arte que llevaba con orgullo, uniendo simbólicamente a México y Honduras en cada paso.
Quienes la conocieron recuerdan su simpatía, su gracia y su capacidad de tocar corazones. Su fallecimiento, ocurrido el 24 de junio de 2023 en México, dejó un vacío profundo, pero también la certeza de un legado inmenso.
Por su entrega incansable, Teresa Campos de Pastor es, y seguirá siendo, patrimonio cultural vivo de Honduras y México, insustituible para generaciones presentes y futuras.