
Niños que ahora pueden abrir una llave de agua limpia en sus casas, familias que acceden a atención médica sin costo y comunidades que cuentan con baños dignos son algunas de las realidades que ha transformado Fundesur en el sur de Honduras.
Durante más de una década, esta organización, brazo social de la industria del cultivo de camarón, ha llevado salud, saneamiento y agua potable a poblaciones vulnerables de Choluteca y Valle.
Durante este período, la fundación ha registrado más de 386,400 consultas médicas, 14,700 atenciones odontológicas y la entrega de medicamentos junto a cada consulta.


Además, ha construido más de 1,200 módulos sanitarios y desarrollado 13 proyectos de agua potable en 15 comunidades, beneficiando a más de 7,800 personas.
De acuerdo a Fundesur, los programas se implementan en zonas rurales con acceso limitado a servicios básicos, buscando reducir enfermedades relacionadas con la falta de higiene y mejorar la salud comunitaria.

Los proyectos de agua potable permiten que los niños asistan a la escuela sin riesgo de enfermedades, mientras que los módulos sanitarios mejoran la higiene y seguridad de los hogares.
Cada consulta médica y cada medicamento entregado representan un rostro y una historia concreta de bienestar que se traslada desde las empresas camaroneras hacia las comunidades donde operan.


El trabajo de Fundesur se mantiene enfocado en la continuidad de sus programas, fortaleciendo la colaboración con empresas locales y aliados estratégicos para ampliar la cobertura.


La fundación combina salud, educación, saneamiento y acceso a agua potable como una estrategia integral para mejorar la calidad de vida de las comunidades productoras de camarón.