
Nasry Juan “Tito” Asfura fue juramentado este martes como presidente constitucional de Honduras para el período 2026‑2030 en el Congreso Nacional, marcando un retorno histórico de la investidura al hemiciclo legislativo después de décadas de ceremonias en otros espacios.
Desde el estrado, Asfura ofreció su primer discurso como mandatario ante funcionarios de los tres poderes del Estado, miembros del cuerpo diplomático, alcaldes, representantes de iglesias, organismos internacionales, expresidentes y ciudadanos.

Inició agradeciendo a Dios, a su familia, a líderes de su partido y a los hondureños que lo apoyaron durante su trayectoria, reconociendo también el trabajo de los miembros del Consejo Nacional Electoral y del jefe del Estado Mayor Conjunto, general Héctor Benjamín Valerio Ardón, por su compromiso con la institucionalidad.
El presidente centró su mensaje en la unidad nacional, asegurando que no gobernará con base en ideologías ni colores políticos y que su gabinete trabajará junto a los alcaldes del país sin distinción partidaria.



Destacó la importancia de un país unido y pidió al Congreso apoyo para aprobar leyes que permitan generar los cambios necesarios.
Asfura presentó los principales ejes de su administración, que incluyen la descentralización y eficiencia del Estado, el combate a la criminalidad, mejoras en salud y educación, impulso a la inversión, empleo e infraestructura, fortalecimiento del campo y promoción del turismo, así como la garantía de programas sociales sin sesgos políticos.

El mandatario subrayó que su gobierno no se guiará por la venganza ni la confrontación, enfatizando que Honduras necesita paz y prosperidad.
La intervención concluyó con una emotiva oración en la que pidió a Dios sabiduría, humildad y fuerza, finalizando con un compromiso directo al pueblo: «Honduras, no te voy a fallar. Vamos a estar bien. Dios los bendiga a ustedes y a sus familias. Dios bendiga a Honduras«.