
Entre torrejas, almíbares y repostería tradicional, hay un clásico que ha ganado identidad propia: el volteado de piña, un pastel invertido que combina dulzura, jugosidad y aroma tropical.
Aunque no es originario de Honduras, se consolidó en la zona norte, especialmente en Atlántida, donde la piña se produce y exporta en abundancia.

La fruta caramelizada en la superficie convierte cualquier mesa navideña en un espectáculo visual y gastronómico.
Preparar este pastel es más fácil de lo que parece: un caramelo cubre la base del molde, se acomodan las rodajas de piña y se vierte una masa suave de huevos, azúcar, harina y vainilla.
Receta rápida
Ingredientes:
1 lata de piña en rodajas (o fresca)
1 taza de azúcar
1/2 taza de mantequilla
1 taza de harina
1 taza de azúcar (para la masa)
2 huevos
1/2 taza de leche
1 cucharadita de polvo de hornear
1 cucharadita de esencia de vainilla
Cerezas y pasas (opcional)
Preparación:
Carameliza la fruta: derrite mantequilla con azúcar, vierte en el molde y acomoda las rodajas de piña.
Masa: bate huevos con azúcar, agrega leche, harina, polvo de hornear y vainilla. Mezcla bien.
Hornear: vierte la masa sobre la piña. Hornear a 180 °C por 30–40 min.
Servir: deja enfriar unos minutos y voltea con cuidado. Decora con cerezas si quieres.
Con pocos ingredientes y pasos simples, el volteado de piña es un postre perfecto para disfrutar en Navidad y sorprender a toda la familia.