Honduras marca hoy una fecha clave en su calendario de salud pública: el Día Nacional de No Fumar, establecido por el Congreso Nacional a través del Decreto 182-93.
La conmemoración, vigente desde 1993, busca frenar un hábito que continúa siendo una de las principales causas de muerte prevenible en el país y en el mundo.
El decreto obliga a instituciones educativas, centros de salud y dependencias públicas a promover jornadas de sensibilización, charlas y campañas que expongan los riesgos del tabaquismo y la necesidad de crear espacios libres de humo.
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La norma se apoya en décadas de evidencia médica que vinculan el consumo de tabaco con cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios y daños en el aparato digestivo, además de la alta mortalidad por exposición pasiva.
El Ministerio de Salud recuerda que, pese a los avances en regulación y a la Ley Especial para el Control del Tabaco, el consumo entre jóvenes sigue siendo un desafío.
Dejar el cigarrillo es posible. Los especialistas recomiendan fijar una fecha para abandonar el hábito, buscar apoyo profesional y, cuando se requiera, recurrir a terapias de reemplazo de nicotina o medicamentos prescritos.
La evidencia científica muestra que los beneficios son inmediatos: en solo 20 minutos la presión arterial comienza a normalizarse y, en pocas semanas, mejora la función pulmonar.
El Día Nacional de No Fumar no es solo una efeméride, sino una invitación permanente a priorizar la vida sobre el humo.