En el Día Internacional de la Mujer Indígena, se destaca la resiliencia y liderazgo de las mujeres de los pueblos Pech, Maya Chortí, Tolupán, Miskita y Lenca en Honduras.
La mujere indígena enfrenta una triple discriminación por su género, etnia y situación socioeconómica, lo que la coloca en una posición de vulnerabilidad constante.
Entre los principales factores de riesgo que les afectan son la violencia de género y discriminación: Las mujeres indígenas son frecuentemente víctimas de violencia doméstica, acoso y discriminación tanto por su género como por su origen étnico.
De igual manera, muchas comunidades indígenas enfrentan despojos de sus tierras ancestrales, lo que afecta directamente a las mujeres, quienes suelen ser las principales defensoras de estos territorios.
En tal sentido, la falta de reconocimiento de sus derechos sobre la tierra limita su capacidad para generar ingresos y mejorar su calidad de vida.
Además del acceso limitado a servicios básicos: La falta de infraestructura y servicios en las comunidades rurales dificulta el acceso de las mujeres indígenas a la educación, salud y justicia, perpetuando ciclos de pobreza y exclusión social.
Mujer indígena es sinónimo de resistencia
A pesar de estos desafíos, las mujeres indígenas en Honduras continúan luchando por sus derechos y el bienestar de sus comunidades.
Organizaciones como la Red Nacional de Defensoras de los Derechos Humanos en Honduras han sido fundamentales en la promoción de sus derechos y en la denuncia de las violencias que enfrentan.
Este 5 de septiembre, es esencial reconocer y apoyar los esfuerzos de las mujeres indígenas, garantizando su participación activa en la toma de decisiones y el acceso a sus derechos fundamentales.