Las redes sociales estallan de memes y chistes tras la incorporación de las icónicas baleadas hondureñas al menú de una reconocida franquicia internacional.
El lanzamiento no tardó en viralizarse y los catrachos reaccionaron con ingenio, humor y hasta con un poco de indignación.
Los memes, cargados de sarcasmo y creatividad, apuntan sobre todo al elevado precio del platillo, comparándolo con el de la clásica baleada de esquina, la que se prepara en el barrio y cuesta mucho menos.
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En Mesa Catracha nos sumamos a la conversación y te contamos la historia detrás de este símbolo gastronómico que une identidad, tradición y sabor.
La baleada nació en la zona norte de Honduras entre los años cincuenta y sesenta, pero su origen exacto sigue siendo motivo de debate, algunos señalan a La Lima, otros a La Ceiba y otros a Tela como su cuna.
Lo cierto es que, envuelta en leyendas y memoria colectiva, la baleada se ha convertido en una joya de la tradición catracha, con varias raíces posibles y un sabor que conquista paladares dentro y fuera del país.
Si querés prepararlas en casa, te compartimos la receta tradicional:
Ingredientes para 6 baleadas sencillas
2 tazas de harina de trigo
½ cucharadita de sal
¼ taza de manteca o aceite
¾ taza de agua tibia
1 taza de frijoles refritos
Queso rallado y crema al gusto
Preparación
Mezclá la harina, la sal, la manteca y el agua hasta obtener una masa suave.
Formá bolitas y estiralas en forma de tortillas.
Cociná cada tortilla en un comal caliente hasta que esté ligeramente dorada.
Untá los frijoles, añadí crema, queso y doblala por la mitad.
Para una versión “con todo”, podés sumar huevo revuelto, aguacate, plátano frito o carne.
Pero si preferís no cocinar, basta con dar la vuelta a la esquina: seguro encontrarás un puesto con baleadas calientes, generosas y rebosantes de sabor.