Honduras está marcando un paso firme en la recuperación de sus ecosistemas, con la restauración de más de 197 mil hectáreas de bosque en distintas regiones del país.
Este proceso busca devolver vida a áreas degradadas, proteger la biodiversidad y garantizar servicios ambientales esenciales como el agua, el aire limpio y la regulación climática.
La meta es ambiciosa: alcanzar la recuperación de 1.3 millones de hectáreas para el año 2030, un desafío que se enmarca en el compromiso adquirido con el Acuerdo de París sobre Cambio Climático.
Te puede interesar.- Honduras y China impulsan alianza histórica para museografía y turismo


El ritmo actual de restauración, que supera las 47 mil hectáreas por año, refleja la urgencia de enfrentar los impactos ambientales que afectan directamente a comunidades rurales, productivas y urbanas.
El Gobierno de la República, a través del Instituto de Conservación Forestal (ICF) y en el marco de la Estrategia Nacional de Restauración Forestal, lidera este esfuerzo mediante el Programa Nacional de Reforestación (PNR).
Este programa impulsa acciones directas de reforestación y protección de áreas en regeneración natural, garantizando que los bosques tengan condiciones para recuperar su capacidad de brindar beneficios ambientales.


Los resultados son evidentes: desde 2022, unas 24,484 hectáreas han sido restauradas activamente mediante jornadas de reforestación en campo con el apoyo de personal técnico y comunidades locales. A esto se suman 172,912 hectáreas que se encuentran en proceso de recuperación bajo vigilancia, evaluación y medidas de protección.
Con este esfuerzo, Honduras no solo fortalece sus ecosistemas, sino que también contribuye a la lucha mundial contra el cambio climático, demostrando que la conservación del bosque es clave para asegurar un futuro más sostenible.