José Santos Soto Rosales: Fundador de la primera librería de Tegucigalpa

José Santos Soto Rosales nació en 1850 en el pueblo de Santa Lucía, departamento de Francisco Morazán, Honduras.

Aunque no se ha localizado un documento que confirme su fecha exacta de nacimiento, se sabe que fue bautizado como José de los Santos Soto Rosales, y comúnmente conocido como Santos Soto Rosales.

Te puede interesar.- Honduras participa en celebración del Bicentenario de Bolivia

Fue el séptimo de once hijos del matrimonio entre Cornelio Soto Chavarría (1809–1877) y Seferina Rosales Lanza (1819–1877).

Sus abuelos paternos fueron Santiago Soto y Josefa Chavarría, residentes de Comayagua, mientras que sus abuelos maternos, Juan José Rosales y Juana Antonia Lanza, eran vecinos de Tegucigalpa.

Entre sus hermanos registrados figuran: Santiago (1846), María Adela (1855), Isaura (1860) y María Dolores (1862).

Inicios y vida empresarial

A la edad de 18 años, Santos Soto recibió una herencia de 10,000 pesos hondureños, con la cual fundó la primera librería de Tegucigalpa.

Publicó un catálogo completo de su colección, poniéndolo a disposición del público lector, lo que le valió ser condecorado por la Alcaldía de Tegucigalpa como Benemérito de la Instrucción Pública.

Matrimonio y descendencia

Contrajo matrimonio el 10 de abril de 1901 en Tegucigalpa, con Camila de Jesús Midence Soto (1861–1959), hija de Basilio Midence Castro y María Antonia Soto.

Camila fue una mujer devota a la beneficencia, y posteriormente se convirtió en matrona de las familias Midence Soto–Pierrefu y Fiallos Soto.

Tuvieron dos hijas, Tomasa Camila Soto Midence (n. 1902), casada en 1928 con Carlos Eugenio Fiallos Martínez; y Luisa María Antonia de Jesús Soto Midence (1904–1976), casada en 1926 con Fidel Adolfo Guillermo Midence Flores (1896–1966).

Carrera política

Su vida política fue activa y de alto perfil. En 1887, apoyó la reelección del General Luis Bográn, desarrollando un programa de gobierno. También participó en el proceso político de 1893 durante la presidencia del General Domingo Vásquez.

Ocupó los siguientes cargos, Diputado a las Asambleas Constituyentes de 1894 y 1906, Consejero Municipal de Tegucigalpa, Diputado Secretario del Congreso Nacional, Ministro de Hacienda y Crédito Público, y Cónsul de Nicaragua e Italia en Tegucigalpa.

Banquero, empresario y minero

Santos Soto fundó el Banco Centroamericano, junto con el colombiano Francisco Sarmiento y el hondureño Ignacio Agurcia Midence.

Además, fue socio mayoritario del Banco de Honduras con una inversión de 400 mil pesos, y su retrato ilustró el billete de diez lempiras de dicha entidad.

En el ámbito minero, fue accionista principal de las minas de San Juancito junto al abogado Marcos Aurelio Soto Martínez, así como de la mina El Mochito, en Santa Bárbara.

Fue también propietario del lujoso Almacén La Samaritana, ubicado frente al Parque Central de Tegucigalpa.

Su éxito lo llevó a convertirse en el primer hondureño en amasar una fortuna de un millón de pesos, con un poder económico tan significativo que prestaba fondos a los gobiernos en funciones para honrar compromisos internacionales.

Exilio y últimos años

El 1 de febrero de 1924, ante la inestabilidad política que precedió a la Segunda Guerra Civil de Honduras, Santos Soto Rosales y su familia se exiliaron en El Salvador, junto a destacadas figuras nacionales, como el general Dionisio Gutiérrez, el licenciado José María Matute, el ingeniero Héctor Medina Planas, entre otros.

En sus últimos días, desde su lecho de enfermo en San Salvador, envió un mensaje de felicitación al doctor Tiburcio Carías Andino por su victoria en las elecciones de 1932.

Falleció el 6 de diciembre de 1932, a los 82 años, en San Salvador. Sus restos fueron repatriados a Honduras en 1933 y sepultados en un mausoleo de estilo gótico victoriano, construido en su honor en el Cementerio General de Comayagüela.

Deja un comentario

Descubre más desde REVISTA HIBUERAS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo