Cada 25 de julio, el calendario de festividades cívicas rinde homenaje a los profesionales de la imagen: el camarógrafo y fotógrafo hondureños.
Esta profesión registra con precisión y valentía, los aciertos, desafíos y contradicciones de la vida pública, trasciende el simple acto de capturar imágenes porque es un ejercicio de narración visual que exige creatividad, criterio y valor.
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La Revista Hibueras consultó a Geovanny Méndez, profesional del lente con más de 30 años de trayectoria, quien afirmó: “Cuando cubrimos desastres naturales hay un riesgo, como no recordar a nuestro compañero Carlos Mejía, quien perdió la vida en plena cobertura del huracán Mitch o el golpe de estado en que todos arriesgamos la vida».
“Pero cuando se trata de una celebración nacional, como una clasificación al Mundial, lo que sentimos no es solo alegría: es la emoción de todo un país vibrando a través del lente”, subrayó.




Festividad sin registro exacto
La efeméride fue instituida por el Congreso Nacional mediante decreto legislativo, con el objetivo de reconocer el trabajo esencial de los profesionales de la imagen en la construcción de la historia visual del país.
Pese a celebrarse por todo un gremio, la festividad no tiene un registro exacto de su declaratoria, pero si es oficial, su celebración en las salas de producción, redacción, agencias de publicidad, productoras de cine y televisión.
Va el homenaje a estos Hondureños de Valor: profesionales del cine, documentalistas, reporteros gráficos y aficionados que con su talento, capturan la historia de Honduras.