La Reserva Ecológica de la Vertiente de las Montañas de Mico Quemado y Las Guanchías, conocida simplemente como Reserva Mico Quemado, es un área protegida situada en el departamento de Yoro, al norte de Honduras.
Declarada oficialmente como reserva en 1994 mediante el decreto legislativo 144-94, se extiende por los municipios de El Progreso, Santa Rita y El Negrito, y representa una fuente vital de biodiversidad y de agua para más de 450,000 personas.
Te puede interesar.- Presentan en la Biblioteca Nacional dos obras del escritor Carlos Coca





Este refugio natural abastece de agua a las zonas bajas de la cordillera, y conserva importantes nacimientos que garantizan el suministro a comunidades como Santa Rita y El Negrito.
Su ecosistema alberga bosques tropicales montanos, árboles como cedros, laureles y pinos, y una amplia fauna entre la que destacan tucanes, monos cara blanca, venados cola blanca, cerdos de monte y la famosa oropéndola, en honor a la cual se ha nombrado un sendero.





La reserva también es un atractivo para los amantes del ecoturismo. Senderos, cascadas, la ruta del café y zonas de acampada permiten disfrutar de este entorno natural, donde se promueve la conservación ambiental mediante prácticas como la regla de “no dejar rastro”.
Organizaciones como la ONG Manos Limpias, liderada por Ana Espinoza, impulsan iniciativas sociales y ambientales. «Apoyan a las comunidades de la zona con insumos escolares, atención médica, kits de higiene, canastas básicas y celebraciones como el Día del Niño y la Navidad».





Comentó que además, realizan jornadas de limpieza junto a la Municipalidad de El Progreso, cuidando senderos, ríos y balnearios naturales.
La Reserva Mico Quemado no solo es un pulmón verde del norte hondureño, sino también un ejemplo de convivencia armónica entre desarrollo humano y protección ambiental.




