El Teatro Nacional Manuel Bonilla fue insuficiente este domingo para albergar a los amantes de la cultura japonesa que disfrutaron de principio a fin el concierto de amistad entre Honduras y Japón.
El evento, organizado por la Secretaría de las Culturas, Artes y los Patrimonios, la Banda de los Supremos Poderes y la embajada de Japón, celebró dos décadas de amistad y colaboración musical entre ambos países.
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Entre 2005 y 2010, la Banda de los Supremos Poderes recibió capacitación técnico-musical por parte de maestros japoneses, gracias a la colaboración con la Agencia Internacional de Cooperación del Japón (JICA). Este histórico intercambio sigue fortaleciendo la amistad entre ambas naciones.
Este año, dos maestros que trabajaron en Honduras durante esa época regresaron: Yukikazu Sato y Sachiro Nakano, quienes compartieron su experiencia y pasión musical.



Además, la cantante japonesa Saho Terao, una figura emergente en la música contemporánea, se unió a este majestuoso reencuentro.
Saho Terao deleitó al público con la canción «Cuna Sushi» (Canción de barco calamarero). La artista expresó su gratitud a la voluntaria japonesa Erika Imayos por haberla contactado para participar en el evento, así como a Sachiro Nakano por la invitación.

«Honduras y Japón están a gran distancia, pero estoy verdaderamente agradecida de haber venido y de conocerlos a todos ustedes a través de este concierto de amistad. Espero volver a verlos», afirmó Terao.
Por su parte, el maestro Sachiro Nakano emocionó al público al dirigir la pieza «Takarajima» de Irotaka Izumi y manifestó su alegría al reencontrarse con la Banda de los Supremos Poderes.
«Volví a mi familia de la Banda de los Supremos Poderes, gracias por el recibimiento», expresó con entusiasmo.



Asimismo, el maestro Akio Kashiguada, oboísta que trabajó por mucho tiempo con la Banda de los Supremos Poderes, fue parte del repertorio musical de la tarde.
La voluntaria japonesa Erika Imay, quien ahora lidera un emprendimiento de café hondureño en Japón, expresó su felicidad de estar nuevamente en Honduras.




Además, trajo obsequios para los niños de la comunidad de Guajiquirito, quienes asistieron al concierto.
El evento tuvo como objetivo reafirmar y fortalecer los lazos culturales y de amistad entre Honduras y Japón, ofreciendo un espacio donde el legado musical y la colaboración internacional se reencuentran para deleitar al público hondureño.




Durante el concierto se vendieron discos de Saho Terao y se recaudaron fondos para la reconstrucción de una escuela en Guajiquiro, La Paz.
Finalmente, este lunes, Saho Terao realizó un concierto benéfico en Casa Gloria para apoyar a la Escuela Lempira de la comunidad de Guajiquirito, reafirmando así el compromiso solidario entre ambas naciones.


