Ciudad del Vaticano.- El Papa Francisco, en su homilía en la Basílica de San Pedro con motivo de la festividad de la Virgen de Guadalupe, reflexionó sobre la importancia espiritual y maternal de la patrona de México y las Américas.
Criticó sobre el uso ideológico de su imagen y mensaje.
El pontífice destacó la ternura y cercanía de la Virgen al narrar cómo, en el relato de su aparición, consuela al indio Juan Diego diciéndole: “¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu madre?”.
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Según Francisco, esta frase es un recordatorio de la maternidad de María y de su papel como intercesora que lleva fe y consuelo a los creyentes.
Sin embargo, lamentó que el misterio guadalupano haya sido desvirtuado en ocasiones con fines políticos o ideológicos.
Subrayó que este culto no debe ser manipulado para obtener ventajas, ya que su esencia es espiritual y está orientada a fortalecer la fe y la confianza en María como madre de todos.
El Papa también resaltó tres elementos clave del relato de Guadalupe: la figura maternal de María, las rosas como símbolo de belleza y milagro, y la tilma, que lleva grabada la imagen de la Virgen y que marcó la conversión de muchas personas al cristianismo.
Finalmente, Francisco animó a los fieles a escuchar las palabras de la Virgen en todos los momentos de la vida, tanto en las dificultades como en la alegría cotidiana, reafirmando su papel como madre y protectora.
La celebración, realizada íntegramente en español, es una tradición que el Papa argentino mantiene anualmente, reafirmando su conexión con América Latina y su devoción por la Virgen de Guadalupe.