La Astronomía lo evidencia. -Los conocimientos de los Indios excedieron a los demás.- La cronología comenzó en 8.498 А. С.
La sorprendente teoría de que la civilización occidental no tuvo su cuna en el viejo mundo, sino en las Américas, fue presentada anoche a una audiencia científica, en la Universidad de Berlin, por el Doctor Robert Henseling, astrónomo alemán.
La teoría fue apoyada en una reciente interpretación de un gran volumen de datos astronómicos, registrados en inscripciones Mayas, sobre paredes de templos, altares y estelas, con especialidad de Copán y Naranjo, nace de los datos la tesis de que hace más de 5.000 años, los Mayas poseían una erudición en astronomía incomparablemente superior a la registrada con relación a cualquier pueblo en el área civilizada del viejo mundo, en aquel tiempo.
Además, el Doctor Henseling sostiene, que su correlación de las inscripciones, revela una cronología Maya, que no es especulativa, ni mítica, como la de la India antigua, sino que está basada en observaciones siderales exactas y se remonta al año…8,498 A. C. Maravilla que tal inversión de ideas corrientes, sean adelantadas por un alemán, en la Alemania nueva, que está tan obsesionada con la idea de que la civilización más alta es producto de la raza Nórdica.
Los méritos astronómicos de los datos Mayas fueron determinados por el profesor Hans Ludendorf, director del Instituto Astrofísico de Postdam. El Profesor Ludenforff, que es hermano del General Erich Ludendorff, jefe del Estado Mayor de los ejércitos alemanes en la Guerra Mundial, estuvo presente para secundar con entusiasmo las conclusiones del Dr. Henseling, según sus propios cálculos.
Dijo que él estuvo insensible a la comprensiva significancia histórica de las conclusiones: que al principio la hipótesis del Dr. Henseling le había parecido «fantástica»; pero que cuando la correlación se desarrolló, se transformó él en completo convertido a la teoría de Henseling.
DATOS EN LAS ESTELAS
Los monumentos que tienen datos pertinentes, especialmente las estelas Nos. 12, 13 y 14, datan de los siglos quinto o sexto de la Era cristiana. Ahora bien, estas Estelas, «guías astronómicas lapidarias», como las llama el Doctor Henseling, contienen, no sólo las constelaciones planetarias para el tiempo de su erección, sino también para pasadas y futuros revoluciones. Además, ellas contienen un dato del tiempo transcurrido desde el «cómputo previo». Este está indicado como ascendiendo a trece «grandes períodos de 144.000 días cada uno. De eso, los doctores Henseling y Ludendorff, calculan 8.498 A C. como el principio de la más remota cronología Maya.
La conferencia del Doctor Henseling fue seguida de una animada discusión por varios etnólogos. Al final el Profesor Konrad Theodor Proush, director del departamento de etnología del Museo de Belin, resumió del parecer de la mayoría, diciendo humorísticamentelusión diáfana al sentimiento de la «supremacía Nórdica»: «esto es duro de digerir, pero no hay contradicción en los descubrimientos de las ciencias exactas y si los astrónomos dicen que eso es así, nada más que hacer nos queda a los etnólogos, sino inclinarnos y revisar nuestros prejuicios».
Según el Dr. Henseling, la cronología Maya tuvo dos «fechas cero»: 3.373 A. C. y 8.498 A C., iniciando, cada uno, su particular período del calendario. De cualquier modo, aquellas observaciones de los ciclos, por los antiguos indios, fueron hechas tan correctamente, que ha sido posible determinar hasta la fecha exacta de cuando cada período comenzó, a saber: 15 de octubre de 3.373 y 2 julio de 8.498. Mas como este principio (o comienzo) presupone, por sí mismo, la posesión de considerables conocimientos astronómicos, es allí donde se revela una perspectiva de la civilización Maya fue sólo la parte central, extendiéndose en el pasado hasta una antigüedad difícil de concebir.
LA COMPUTACION ES EXACTA
Como un ejemplo de competencia astronómica Maya.. el Dr. Henseling habló de su notablemente exacta computación del cielo lunar medio, a pesar del hecho de que ellos (los Mayas) evidentemente no conocieron las fracciones y sólo podían calcular con días enteros.
La trayectoria de la luna alrededor de la tierra se deforma tanto, que la diferencia entre dos revoluciones puede ser muy grande; sin embargo, haciendo un numero enorme de observaciones y anotando cada una con exactitud, los Mayas alcanzaron un promedio dep periodo lumar que difiere solo en veinte segundos del determinado por la Astronomía moderna.
Asimismo, los Mayas conocieron a fondo la sucesión de los equinoccios y calcularon compensaciones asombrosamente exactas para los errores acumulados en las posiciones de Saturno y Júpiter con relación a las estrellas fijas.
El año año 8.498 A. C., indica el Dr. Henseling aparece también en la tradición más antigua de la China, pero hasta ahora sin explicación alguna. A la luz de su teoría, dijo, era de inferirse que ambas civilizaciones, la China y la Maya, «han tomado de la misma fuente»; pero como la astronomía Maya es incomparablemente superior a la China, y la civilización Maya incuestionablemente más antigua que la China, el Dr. Henseling arguye, que la última fue la que tomó prestado de una fuente extraña.
El Dr. Henseling resumió así: Esta conclusión aparece inevitable: todas las civilizaciones superiores de la región Eurástica-Africana, incluyendo la China antigua, no fueron sino dependencias (o colonias) de una cultura fundamental cuyos lares estuvieron, completa o parcialmente, en suelo americano.
Tomado de New York Times del 22 Octubre de 1922.