Con la inauguración de las mejoras del Estadio José de la Paz Herrera “Chelato Uclés”, la presidenta Xiomara Castro cerró su administración con un acto cargado de simbolismo, emoción y significado nacional.
No fue solo la entrega de una obra, sino el cierre de un ciclo político que marcó un antes y un después en la historia de Honduras.
Durante cuatro años de gestión, la primera mujer en asumir la Presidencia del país gobernó con un estilo cercano, humano y firme, sosteniendo hasta el último día su convicción de un gobierno “del pueblo, para el pueblo y con el pueblo”.
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Su despedida reafirmó ese compromiso, destacando que entrega un país con una macroeconomía más sólida, avances estructurales importantes y un Estado con mayor presencia social.
La transformación integral del histórico estadio capitalino refleja esa visión. Con más de 5,000 butacas, 48 locales comerciales y un moderno proyecto de techado, el “Chelato Uclés” se consolida como un espacio que impulsa el deporte, dinamiza la economía local y fortalece la convivencia social.
El comisionado de CONDEPOR, Mario Moncada, subrayó que esta obra forma parte de un legado mayor: la inauguración de 105 canchas a nivel nacional, fortaleciendo el deporte como una herramienta de inclusión, prevención y esperanza.
En su mensaje final, la presidenta recordó los avances en economía, infraestructura, educación, salud y seguridad, afirmando que su gestión devolvió dignidad al pueblo hondureño.
Con un gesto de institucionalidad, deseó éxito a la nueva administración, expresando su anhelo de que Honduras continúe por la senda del crecimiento.
Entre música, aplausos y emociones profundas, Xiomara Castro fue ovacionada por el pueblo. Así, con orgullo y convicción, se cerró un capítulo histórico bajo una consigna que queda en la memoria colectiva: “Prohibido olvidar que somos resistencia”.