
El Congreso Nacional de Honduras, sede del Poder Legislativo, es uno de los edificios más emblemáticos del patrimonio político y cultural del país.
Construido a finales del siglo XIX y principios del XX, combina elementos neoclásicos y republicanos, y ha sido testigo de los hitos más importantes de la vida política nacional, incluidas ceremonias de juramentación presidencial, debates legislativos y reformas constitucionales.

Históricamente, el hemiciclo legislativo fue la sede tradicional de las investiduras presidenciales desde la independencia hasta mediados del siglo XX.
Posteriormente, estas ceremonias se trasladaron al Estadio Nacional Tiburcio Carías Andino para permitir la participación masiva de la ciudadanía, práctica que se mantuvo durante casi ocho décadas.

En este contexto, la ceremonia de hoy 27 de enero de 2026, en la que Nasry Juan Asfura Zablah asume la Presidencia para el período 2026‑2030, representa un retorno histórico al Congreso Nacional como sede de la investidura presidencial, resaltando la continuidad institucional y la tradición republicana.
Además de su importancia política, el entorno del Congreso Nacional es parte del patrimonio cultural urbano de Tegucigalpa.

Además el Congreso Nacional resguarda el patrimonio de esculturas del artista hondureño Mario Zamora Alcántara junto a nueve obras del escultor italiano Francisco Durini repartidas por sus alrededores.
Muchas de estas piezas superan los 140 años de antigüedad, y forman parte de un recorrido que permite redescubrir la historia y el arte urbano de la ciudad, integrando la arquitectura legislativa con la expresión artística pública.