
La educación, la preservación y la supervisión de los recursos marinos se unieron en el cayo Tomason, en el Golfo de Fonseca, para garantizar una pesca artesanal responsable y proteger la biodiversidad local.
La acción permitió identificar prácticas que podrían afectar la reproducción de los peces y sentar las bases para un manejo sostenible de los ecosistemas.


La jornada fue liderada por la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), a través de la Dirección General de Pesca y Acuicultura (DIGEPESCA), con la participación de la Inspectoría de Pesca de Choluteca y la Oficina Regional de San Lorenzo.
Durante la inspección se revisaron artes de pesca, detectando redes tipo Saranda (malla de tres pulgadas) y Paraleo (malla de una pulgada), así como ejemplares capturados por debajo de la talla mínima de madurez. De manera positiva, no se encontraron hembras en etapa de desove.

La acción se desarrolló en coordinación con la Alcaldía Municipal de Marcovia, a través de la Unidad Municipal Ambiental (UMA), la Fuerza Naval de Honduras, el Comité para la Defensa y Desarrollo de la Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (CODDEFFAGOLF) y la comunidad organizada, demostrando la importancia del trabajo conjunto entre gobierno, instituciones y actores locales para proteger los ecosistemas marinos.
Además de la supervisión, las autoridades destacaron que la educación y capacitación de los pescadores artesanales es clave para garantizar prácticas sostenibles.

Cuidar los océanos es fundamental para la vida del planeta, la conservación de la biodiversidad y la seguridad alimentaria, ya que sostienen miles de especies y el sustento de las comunidades costeras.
La información recabada durante la inspección servirá como base para la elaboración de una nueva ordenanza municipal, orientada a garantizar una pesca responsable y sostenible para las futuras generaciones.