En el corazón de Tegucigalpa se erige una institución que ha acompañado la historia, el crecimiento y las luchas del pueblo hondureño: el Hospital San Felipe.
Con 144 años de servicio ininterrumpido, este emblemático centro asistencial es uno de los más antiguos y completos del país, y un verdadero símbolo de vocación médica, ciencia y humanidad.
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Sus orígenes se remontan a 1861, cuando el presidente José Santos Guardiola Bustillo impulsó el proyecto de construcción de un hospital moderno para la época.
Sin embargo, fue hasta 1882, durante la presidencia del doctor Marco Aurelio Soto, que la obra se concretó.
El Hospital San Felipe fue inaugurado oficialmente el 27 de agosto de ese año, con un presupuesto de 2,740 lempiras, marcando un antes y un después en la atención de la salud pública en Honduras.


Desde entonces, el hospital ha evolucionado de manera constante. A finales del siglo XIX ya destacaba por su visión innovadora: en 1887 adquirió el primer aparato de Rayos X en funcionamiento en toda Centroamérica, convirtiéndose en pionero regional.
Para 1926, cuando pasó a llamarse Hospital General San Felipe, ya contaba con 285 camas y una infraestructura en expansión.
Hoy, el Hospital San Felipe ofrece más de 40 especialidades médicas y atiende diariamente a más de 1,500 pacientes.
Continúa a la vanguardia tecnológica con equipos avanzados, como el acelerador lineal para el tratamiento del cáncer, reafirmando su compromiso con la vida y la dignidad humana.
Más que un hospital, San Felipe es historia viva, esperanza y servicio. Un orgullo nacional que sigue salvando vidas y escribiendo futuro para Honduras.