Al amanecer, Intibucá despierta bajo temperaturas que rozan los tres grados bajo cero, un fenómeno que transformó el clima más extremo del país en una experiencia turística de alto valor cultural y de aventura.
Entre los municipios que concentran este frío se encuentra Yamaranguila, cuyo nombre deriva de «Zabalanquíra«, que en el idioma de los pueblos de la zona significa «Agua de la pirámide«.
Ter puede interesar.- San Juancito, el pueblo que iluminó primero a Honduras y hoy enciende la memoria

Allí se ubica el cerro El Pelón, a unos 2,600 metros sobre el nivel del mar, donde se han registrado temperaturas que bajan hasta los -3 °C.
Festival del Frío
Desde 2010, el Festival del Frío consolidó esta identidad climática y posicionó a Intibucá, La Esperanza y Yamaranguila como destinos donde el frío dejó de ser un obstáculo y se convirtió en atractivo; a esa oferta, se suma Paramon, un espacio que eleva la experiencia al combinar naturaleza, cultura y aventura.

Por si fuera poco, Intibucá concentra cultura viva, miradores naturales, espejos de agua, cascadas y las camas de nubes que cubren el valle, un paisaje poco común en Centroamérica.



El clima como identidad turística
Paramon surge como el primer parque de camping de Honduras diseñado para convivir con bajas temperaturas bajo estándares de seguridad y confort.
Se ubica en el cerro El Pelón, Yamaranguila uno de los puntos más fríos del país, donde el viento sopla con fuerza y la vista se abre hasta la cadena volcánica de El Salvador.



“La idea nace por la necesidad de tener un lugar de camping para viajeros nacionales y extranjeros, que combine la cultura local con vistas abiertas al paisaje”, explica Mauricio Reyes Ramírez, cofundador del emprendimiento.
«Paramon está en el punto más frío de Honduras; en la madrugada alcanzamos menos tres grados» , añade Giselle Gamez Gamez, también cofundadora.
El sitio no solo concentra naturaleza viva, también pondrá en valor a las comunidades aledañas a través, diversos productos con identidad: telares, alfarería y gastronomía.



Café de altura, miradores y camas de nubes
Paramon propone una vivencia integral, con áreas de camping, miradores naturales y café de alta calidad preparado con métodos personalizados.
Desde allí se pueden admirar amaneceres y atardeceres amplios, además de las camas de nubes que cubren el valle y definen el paisaje de la Sierra Lenca.



“El proyecto está pensado para todo público que disfrute las vistas increíbles, los amaneceres fríos, las noches estrelladas y el buen café”, comenta Mauricio.
Servicios y experiencias en Paramon
Durante el Festival del Frío, del 9 al 11 de enero, Paramon ofrece tiendas de acampar para dos personas con colchón a 250 lempiras y áreas de camping generales a 100 lempiras por tienda, con parqueo, electricidad, sanitarios, vigilancia y transporte desde La Esperanza.

El domingo 11, se ofrece una visita a la Cascada La Candela, la más alta de Honduras, con un valor de 200 lempiras por persona, que incluye transporte, guías locales, café y degustación de ayote en miel, completando una experiencia natural y cultural única.

En Paramon, el clima extremo, la cultura viva y los paisajes de Intibucá se combinan para ofrecer una experiencia que no se mide en grados, sino en admiración y aventura.