Para miles de personas en Honduras, especialmente mujeres, niñas, niños y jóvenes, migrar se ha convertido en una estrategia de supervivencia frente a la violencia, la pobreza y la falta de oportunidades.
Las cifras más recientes confirman que la migración forzada sigue marcando la realidad del país, aunque con cambios importantes en su dinámica.
Durante 2024, más de 340 mil personas transitaron de forma irregular por Honduras, en su mayoría dentro de los llamados movimientos mixtos.
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Aunque en 2025 se ha registrado una reducción significativa de los flujos, el fenómeno persiste con un perfil cada vez más vulnerable.
Solo en enero de 2025, se registró el ingreso irregular de 8,341 personas.
De ellas, 43 % fueron mujeres y niñas, y 22 % niños, niñas y adolescentes, lo que evidencia un aumento sostenido de familias y menores de edad en movilidad.
Niñez y juventud: migrar sin garantías
La niñez y la juventud continúan entre los grupos más expuestos.
En 2024, uno de cada cuatro migrantes en tránsito era menor de 18 años; en su mayoría, viajan sin condiciones mínimas de protección, educación o atención en salud.
Entre enero y agosto de este año, 24,050 hondureños fueron retornados al país.
Cerca del 10 % eran niños y adolescentes, incluyendo casos de menores no acompañados, lo que representa un reto urgente para los sistemas de protección y reintegración.
Desplazamiento interno: una crisis silenciosa
A la migración internacional se suma el desplazamiento interno forzado; se estima que alrededor de 247,000 personas han sido desplazadas dentro de Honduras por violencia, extorsión y control territorial de grupos criminales.
En muchos casos, se trata de familias que migran primero dentro del país y luego se ven obligadas a salir.
Un llamado en el Día Mundial de la Migración
En este Día Mundial de la Migración, los datos muestran que la migración en Honduras tiene rostro de mujer, de niña y de joven.
La respuesta no puede limitarse al control fronterizo: requiere políticas públicas con enfoque de derechos humanos, género y protección de la niñez, así como soluciones que aborden las causas estructurales que obligan a migrar.