Después de pasar 245 días en la Estación Espacial Internacional (EEI), la tripulación integrada por el astronauta de la NASA Jonathan “Jonny” Kim y los cosmonautas Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritsky regresó a la Tierra este 9 de diciembre.
Los tres aterrizaron sin contratiempos en la cápsula Soyuz MS-27, en la estepa de Kazajistán, donde equipos de Roscosmos y la NASA realizaron los primeros exámenes médicos de rutina.
Durante su estancia en la EEI, el equipo completó 3.920 órbitas alrededor del planeta y recorrió aproximadamente 167 millones de kilómetros, una distancia que refleja la intensidad y duración de su misión en el laboratorio orbital.
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A lo largo de estos meses, los tres miembros de la tripulación trabajaron de manera conjunta en una amplia variedad de tareas, que incluyeron investigación científica, pruebas tecnológicas y operación diaria de la estación.
Entre los proyectos desarrollados se encuentran estudios sobre los efectos de la microgravedad en la salud humana, investigaciones con tejidos bioprintados, experimentos con nanomateriales y pruebas de robots operados de forma remota, avances clave para las futuras misiones a la Luna y Marte.

La información recopilada durante estos siete meses y medio será fundamental para el programa Artemis y para los planes de mantener una presencia humana sostenida más allá de la órbita terrestre.
El retorno de la Soyuz MS-27 marca el cierre de una misión conjunta cuyos aportes seguirán impulsando el futuro de la exploración espacial.