
La Unión Europea aprobó la prórroga del Reglamento de Deforestación (EUDR), una medida que garantiza la continuidad de las exportaciones de café hondureño a su principal mercado y ofrece estabilidad a miles de familias productoras.
La decisión llega justo cuando la caficultura enfrenta desafíos para cumplir con normativas ambientales y trazabilidad.

Con esta prórroga, los operadores europeos asumirán las verificaciones del reglamento, lo que da más tiempo y claridad a los productores hondureños para ajustar procesos y mantener la calidad del grano que distingue al país en el mercado internacional.
El café representa más del 50% de la producción nacional destinada a Europa, entre 3 y 3.2 millones de quintales anuales, y genera más de 2,100 millones de dólares en divisas.


Tres de cada diez productores son mujeres, y Honduras ocupa el primer lugar en producción de café en Centroamérica, el tercero en América y el octavo a nivel mundial.
Analistas del sector señalan que la prórroga es un respiro que permitirá sostener los ingresos de las familias cafeteras, mantener empleos rurales y fortalecer la presencia del café hondureño en 59 mercados internacionales, con una productividad promedio de 16.6 quintales por manzana.

La medida también refuerza la imagen del café hondureño como un producto sostenible y competitivo, capaz de cumplir con los estándares más exigentes de legalidad, derechos laborales y cuidado ambiental, consolidando la relación comercial con Europa construida durante décadas.
Con este paso, el país asegura que la caficultura no solo siga siendo el motor económico de zonas rurales, sino que también avance hacia una producción más responsable con los bosques y comunidades locales.