La reapertura de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Mario Catarino Rivas representa un rayo de esperanza para miles de familias que dependen de este centro asistencial, uno de los más importantes de la zona norte del país.
Con una inversión de 3.2 millones de lempiras, este espacio crítico ha sido renovado y equipado con tecnología de última generación, abriendo sus puertas nuevamente para atender a pacientes que requieren cuidados especializados y atención inmediata.
La nueva UCI cuenta con siete cupos completamente equipados, diseñados para ofrecer un entorno más seguro, eficiente y humano tanto para los pacientes como para el personal médico.
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Cada área fue intervenida pensando en garantizar un flujo óptimo de atención, mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias y brindar un tratamiento digno a quienes enfrentan situaciones de salud de alto riesgo.
Autoridades sanitarias destacaron que esta modernización forma parte de un esfuerzo constante por fortalecer la infraestructura hospitalaria y elevar la calidad de los servicios de salud.
La reapertura no solo simboliza una mejora en la capacidad operativa del hospital, sino también un compromiso renovado con las familias hondureñas que buscan atención oportuna y profesional en momentos de vulnerabilidad.
Para el personal médico, esta UCI renovada representa un respiro y una motivación. Trabajar en un espacio moderno, equipado y seguro les permitirá ofrecer una atención más efectiva y centrada en el bienestar del paciente.
Para los familiares, significa contar con un lugar donde sus seres queridos podrán luchar por su recuperación en condiciones dignas.
Con esta obra, el Hospital Mario Catarino Rivas reafirma su papel esencial en la región, fortaleciendo su misión de salvar vidas y servir con calidad, calidez y profesionalismo.