En la costa norte de Honduras, donde el bosque respira con el mar, un grupo de mujeres avanza por la antigua ruta del tren bananero.
Avanzan con calma, reconociendo cada tramo y cada sombra del pasado, valorando el pasado pero trazando un futuro de oportunidades y equidad.
Se trata del «Camino de los Sueños», un proyecto turístico y comunitario que nace en La Ceiba y conecta a más de 20 comunidades.
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La fuerza organizativa detrás del «Camino de los Sueños»
Desde 1997, la Red de Manejo del Bosque Latifoliado de Honduras (REMBLAH) ha trabajado junto a las comunidades del Atlántico en la conservación del bosque y en la formación de liderazgos locales.



A partir de su alianza con el Grupo de Desarrollo Rural Camín Real de la Mesa (España), surgió en 2018 la Escuela de Igualdad y Empoderamiento de la Mujer Rural, donde más de 750 mujeres han recibido formación en liderazgo, turismo, gestión ambiental y emprendimiento.
Mujeres que impulsan desarrollo y territorio
Hoy, mujeres de Atlántida y Colón administran hospedajes, comedores, paradas de descanso y servicios turísticos distribuidos a lo largo de los más de 130 kilómetros de la antigua línea férrea.
Para Georgia Bueso, coordinadora de Turismo Participativo de REMBLAH,
“Este Camino de los Sueños es empoderamiento y emprendimiento; las mujeres son protagonistas y prestadoras de servicios, a partir de la puesta en valor de su territorio”.

En comunidades como Carbajales, Quemados o Elixir, las historias se multiplican.
Romana Muñoz, emprendedora de la comunidad Elixir, lo vive en su propio negocio:
“Antes no tenía cómo mejorar mi galera, ahora tengo apoyo y muchos visitantes que disfrutan de nuestro servicios de turísticos en la ruta del Camino de los Sueños”.

Patrimonio recuperado, identidad fortalecida
El proyecto también recupera patrimonio: estaciones y senderos que fueron clave para la economía bananera, y que la REMBLAH lo eleva para crear nuevas oportunidades de desarrollo social y humano.
Un ejemplo es el Túnel del Olvido, en la aldea Quemados; una parada emblemática donde vecinas como María Juárez reciben a turistas y fortalecen sus emprendimientos con infraestructura y equipamiento.

Un corredor vivo de deporte, cultura y comunidad
Además, el Camino se ha convertido en un corredor de deporte y vida comunitaria; se realizan rutas de ciclismo, caminatas y jornadas familiares que han reactivado simbólicamente las antiguas estaciones del tren.

El alcalde de Olanchito, Juan Carlos Molina, reconoce el valor de este corredor:
“El Camino de los Sueños es un reencuentro con nuestra historia; este territorio estuvo unido por el ferrocarril, y hoy este proyecto vuelve a conectar comunidades y a impulsar el desarrollo”.
Encuentros que unen historias y esperanzas
En 2025, más de 150 mujeres rurales participaron en el Encuentro Caribeño de la Mujer Hondureña, una experiencia de formación, cultura y conexión con la naturaleza que consolidó redes de apoyo entre comunidades.


Un futuro que avanza con pasos colectivos
Todo esto avanza gracias al apoyo de la cooperación asturiana y a la gestión territorial de REMBLAH, que articula actores locales y acompaña los emprendimientos liderados por mujeres.


El Camino de los Sueños es hoy una muestra de que los cambios empiezan en lo local, en la organización comunitaria y en la decisión de las mujeres de construir su propio futuro.
Porque cuando ellas marcan el paso, el territorio entero encuentra un nuevo rumbo.