La población de Intibucá se prepara para una transformación con proyectos de infraestructura, turismo y servicios que suman más de 8,200 millones de lempiras en inversión pública, orientados a mejorar caminos, espacios recreativos y actividades culturales que atraen visitantes y generan empleo local.
Entre las obras más destacadas figura el Paseo del Quiscamote, un corredor adoquinado que enlaza con los baños de aguas frías, punto de encuentro durante el Festival del Frío, y la decoración de la entrada en Jesús de Otoro, puerta de acceso para miles de viajeros rumbo a La Esperanza.
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También se fortalecerán festivales como el Choro y el Vino, de la Papa y otras manifestaciones de la cultura lenca, que dinamizan la economía de los pequeños emprendedores.



En este contexto, el Instituto Hondureño de Turismo (IHT) confirmó una inversión que supera los ocho millones de lempiras, que incluye la iluminación del Túnel de Guanacaste y el impulso de actividades culturales, en coordinación con la Organización de Gestión de Destinos (OGD) para llevar los beneficios a las comunidades rurales.

La Esperanza, capital de Intibucá, complementa estas inversiones con una oferta turística única: el mirador de La Gruta, la Laguna de Chiligatoro, los baños del Quiscamote, el Museo de la Cultura Lenca, los coloridos telares de El Cacao, la imponente cascada Río Grande y los bosques de pino y liquidámbar que enmarcan un clima fresco de montaña.
Estas riquezas naturales y culturales refuerzan a la ciudad como destino imprescindible para el turismo interno y extranjero.