Por primera vez en Honduras, la Orquídea Nacional Rhyncholaelia Digbyana ha sido transformada en arte eterno gracias a la visión innovadora de Joyarte – Joyería Botánica, fundada por Brenda de Salgado y su esposo Carlos Mauricio Salgado Morel.
Esta flor, declarada símbolo nacional en 1969 por su extraordinaria belleza, fragancia nocturna y bordes rizados en el labelo, encarna la resiliencia y delicadeza de la riqueza natural hondureña.
Sin embargo, hoy enfrenta una dura amenaza: se encuentra en peligro de extinción debido a la pérdida de su hábitat y al desconocimiento sobre su conservación.
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Con creatividad y pasión, Joyarte eleva lo nuestro y lo convierte en legado, transformando elementos de la naturaleza en piezas artísticas que trascienden el tiempo.
Brenda Salgado, explicó a la Revista Hibueras que la propuesta no solo busca resaltar la belleza de la Orquídea Nacional, sino también despertar conciencia sobre la urgencia de protegerla, recordándonos que es un patrimonio cultural y natural que pertenece a todos los hondureños.
Cada diseño de Joyarte refleja una filosofía inspiradora: dar eternidad a lo efímero, rescatar la esencia de lo caído y rendir homenaje a la naturaleza con respeto y sensibilidad.


La marca trasciende la joyería, convirtiéndose en un puente entre educación, cultura, moda y sostenibilidad.
Este homenaje a la Orquídea Nacional también es una invitación abierta a instituciones y organizaciones a sumarse en el esfuerzo por conservarla.
Joyarte proyecta su visión hacia el futuro con la certeza de seguir creciendo como un referente que refleja la identidad y el orgullo hondureño dentro y fuera del país.
Así, la Orquídea Nacional se transforma no solo en arte eterno, sino en un símbolo vivo de esperanza, unidad y amor por Honduras.



