El Gobierno de la República, a través de la Comisión Cero Deforestación al 2029, continúa fortaleciendo la defensa del patrimonio natural de Honduras.
Mediante la Fuerza de Tarea Interinstitucional Contra el Delito Ambiental (FTIA), se han ejecutado operaciones contundentes entre 2024 y 2025, logrando la neutralización de actividades ilícitas en 11 áreas protegidas del país.
Las acciones responden al cumplimiento de la legislación ambiental vigente, priorizando la protección de la flora y fauna silvestre.
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Entre las medidas adoptadas se encuentra la destrucción de viviendas y estructuras ilegales, bodegas, corrales, establos, tramos carreteros clandestinos y sitios de minería artesanal que ponían en riesgo la conservación de los ecosistemas.


Asimismo, se evacuó ganado, se eliminaron cercas de púas y se desarticularon cultivos ilícitos, monocultivos y actividades agrícolas no autorizadas.
Con estas intervenciones, el Estado reafirma su compromiso de preservar los recursos naturales y frenar la expansión de asentamientos humanos y actividades productivas incompatibles con el manejo sostenible de las zonas protegidas.
Las operaciones se han concentrado en áreas de alto valor ecológico como el Parque Nacional Sierra de Agalta, la Reserva del Hombre y la Biósfera del Río Plátano, el Parque Nacional Montaña de Yoro, la Montaña de Comayagua, la Reserva Biológica Volcán de Pacayita, el Parque Nacional Celaque, la Reserva Biológica Güisayote, el Parque Nacional Pico Bonito y el Parque Nacional Cerro Azul Meámbar, entre otros.


El trabajo interinstitucional demuestra que la conservación no solo es un deber legal, sino una estrategia vital para garantizar agua, biodiversidad y resiliencia climática a las futuras generaciones.
Con la meta de cero deforestación al 2029, Honduras avanza hacia un modelo de desarrollo más sostenible, donde la protección ambiental se convierte en eje central de las políticas públicas.