Conocido también como La Mosquitia, el departamento de Gracias a Dios representa una de las regiones más ricas en cultura, biodiversidad y patrimonio natural de Honduras.
Creado oficialmente en 1957, es el último departamento en establecerse en el país y ocupa el segundo lugar en extensión territorial. Su geografía está delimitada al norte por el Mar Caribe y al sur por Nicaragua.
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Gracias a Dios alberga la impresionante Reserva de la Biósfera del Río Plátano, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, un vasto territorio de selvas tropicales, ríos, lagunas, arrecifes coralinos y una increíble diversidad de flora y fauna.
Este departamento es hogar de varias etnias indígenas y afrodescendientes, entre ellas los miskitos, tawahkas, pech y garífunas, quienes mantienen vivas sus tradiciones, lenguas y costumbres ancestrales.
Durante la época colonial, esta zona estuvo bajo influencia británica, lo que marcó su historia y contacto cultural. Su capital es Puerto Lempira, centro administrativo y económico de la región.



Las principales actividades económicas en Gracias a Dios son la pesca artesanal, la agricultura de subsistencia y el ecoturismo, aprovechando los recursos naturales y culturales que ofrece esta zona única del país.
Gracias a Dios no solo es un tesoro natural, sino también un símbolo de la diversidad cultural hondureña.