Con alegría, ritmo y orgullo, la comunidad garífuna de San Juan, Tela, vivió una jornada inolvidable durante la celebración del Festival de Grupos de Danza Garífuna, un evento lleno de tradición, hermandad y profundo significado cultural.
Este festival se consolidó como un espacio de aprendizaje y convivencia, donde la cultura garífuna se manifestó con fuerza a través de la música, la danza y los lazos entre comunidades hermanas.
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Participaron destacados grupos de danza provenientes de Triunfo de la Cruz, Tornabé, San Juan, San Pedro Sula, y Bajamar, Cortés.
Cada presentación fue un homenaje vivo a la historia, resistencia y riqueza cultural del pueblo garífuna, reafirmando su legado ancestral y su identidad viva.


Música, danza e identidad garífuna
La música y la danza son pilares fundamentales de la identidad garífuna. Tradicionalmente, su música se interpreta con tambores llamados “garawoun” (tambor primo y tambor segunda), acompañados por sonajas o maracas (“sísira”) y el canto colectivo, que narra historias de vida, prácticas agrícolas, pesca, construcción de canoas y elaboración de viviendas típicas.
Entre los bailes tradicionales destacan aquellos realizados en contextos específicos, como rituales o celebraciones.


El más representativo es “La Punta”, una danza interpretada por parejas, especialmente tras la muerte de un adulto, como expresión de duelo, memoria y respeto.
En estos rituales se construye una pequeña casita llamada “gayuney”, donde se canta, se recuerda al fallecido y, al ritmo de los tambores, se honra su vida bailando.
El Festival de Danza Garífuna en San Juan es una muestra de la riqueza viva de los pueblos originarios de Honduras.