Hondureños mantienen viva la tradición al elaborar tambores en Lepaterique

Honduras.- Desde 1988, don Julián Sierra Rodas y sus hijos han preservado una valiosa tradición en Lepaterique, Francisco Morazán, la creación de tambores o cajas de resonancia, que resuenan con el alma de su gente, guiando los guancascos de Lepaterique y Ojojona.

La Secretaría de las Culturas, Artes y los Patrimonios (SECAPPH), dio a conocer cómo crean esta tradición la familia Sierra usando piel de ganado, cubetas, alambre y palillas, para elaborar estos instrumentos a mano, infundiendo en cada pieza una mezcla de historia, resistencia y celebración.

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Cada caja de resonancia, más que un instrumento musical, es un latido cultural de un pueblo lenca que sigue celebrando su herencia a través del sonido.

El proceso de elaboración comienza con la cuidadosa selección, lavado y pelado de la piel de vaca, que luego se recorta a medida del barril metálico.

Se le quita la base y se abre un pequeño orificio en el centro para liberar el sonido. Usando alambre rígido, se cose el cuero mojado pieza por pieza, y con una cabuya tensa el cuero por ambos extremos, asegurando que el sonido resuene con firmeza.

Tubos de metal y palmillas de madera reutilizados completan la estructura, creando un instrumento que, además de producir sonido, representa una historia viva.

En el ámbito musical, una caja de resonancia es una cavidad que amplifica y modifica el sonido de ciertos instrumentos, como guitarras, pianos o violines, al transmitir las vibraciones de las cuerdas o partes vibrantes.

Así, las cajas de resonancia de Lepaterique no solo amplifican el sonido, sino también una cultura que sigue vibrando en cada rincón de Honduras.

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