Honduras.- Con una inversión superior a 1.3 millones de lempiras, se inauguró en el departamento de Yoro un moderno orquidiario dedicado a la preservación de la flor nacional de Honduras, la Rhyncholaelia digbyana.
La obra es resultado de una alianza estratégica entre el Programa Nacional de Desarrollo Rural y Urbano Sostenible (PRONADERS), el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente (Serna).
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Su construcción fue posible gracias a un convenio interinstitucional firmado en el marco del Programa de Protección de Cuencas Hidrográficas Padre Andrés Tamayo.
Este espacio tiene como misión principal la reproducción in vitro de la flor nacional, además de servir como centro de educación ambiental y desarrollo de materiales didácticos.
La importancia del proyecto es aún mayor si se considera que esta orquídea emblemática se encuentra en peligro de extinción, debido a factores como la deforestación, la agricultura migratoria y el tráfico ilegal de vida silvestre.

“Este proyecto le devuelve identidad a nuestros bosques, a nuestras escuelas y al pueblo hondureño”, expresó Diego Umanzor, director de PRONADERS, durante la inauguración.
Resaltó también la relevancia de preservar un símbolo patrio que hoy pocos hondureños han tenido la oportunidad de ver en su hábitat natural.
Por su parte, el ministro del ICF, Luis Solíz, aseguró que esta acción refleja el compromiso institucional con la recuperación de la biodiversidad y el patrimonio florístico nacional.
Más que un centro de conservación, el orquidiario en Yoro se proyecta como un modelo replicable a nivel nacional, reforzando el vínculo entre naturaleza, cultura y educación.
Su propósito es claro: garantizar que las futuras generaciones puedan heredar un país más verde, más consciente y más orgulloso de su riqueza natural.